Ignacia era una joven, de casi dos décadas de vida, que como todas las personas de su edad tenía sueños que anhelaba cumplir. Estaba estudiando y vivía un hermoso romance con su novio, el hombre de su vida, Marcos. Llevaban mucho tiempo juntos.
Una noche, Ignacia tuvo un extraño sueño: soñó que estaba embarazada. Y desde ese instante comenzó a preguntarse ¿Qué pasaría si esto de verdad ocurriera? ¿Que sucedería con todos sus sueños?, más aún, ¿que pasaría con los sueños de su novio?
Estaba segura que ambos serían capaces de cuidar y educar a una criatura y que él haría lo posible para que todos vivieran de una buena forma, pero aún así pensaba que era muy temprano para tener una responsabilidad tan grande. Después de todo, ella, al igual que su novio, tendría que abandonar sus estudios para dedicarse a esta nueva vida. "No estoy lista para esto"- Decía cada vez que lo pensaba-
Estaba asustada y no sabía a quién recurrir, sólo su novio era el pilar, la razón que la hacía calmarse y respirar.
Días después, luego de mucho análisis, Ignacia pensó que lo mejor era ser responsable y transmitir estas preocupaciones, para que así nadie que ella conociera pudiera quedar embarazada a tan temprana edad. Debes estar lista, estar establecida, para que así, cuando tengas un hijo, este llegue al mundo para vivir con una familia ya establecida y una buena vida.
Es algo inesperado, que muchas veces no sabes controlar, es por eso que debemos prevenir la creciente tasa de embarazo adolescente en Chile.
Es tu vida, tu voz
¿Te quieres?
Cuídate y cuida a los que quieres
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